Escrito por DEWITEn este titulo nos encontramos en el Viejo Oeste y encarnamos a James Marshal Anderson, un pistolero que colgó hace tiempo su placa de Sheriff para dedicarse, junto a su mujer e hija, a llevar una pequeña granja. Todo el mundo en la zona lleva una vida tranquila, hasta que un extraño comprador llega y empieza a comprar todas las granjas, viviendas y negocios para poder llevar un importante proyecto de modernización.
Un día, mientras James no está en casa, dos enviados de este comprador se dirigen a su granja para intentar comprarla. La negativa de Ana, la esposa de James, hace que estos dos malvados decidan quemar la vivienda, matar a la mujer y secuestrar a Sara, su hija.
Cuando James vuelve a casa y se la encuentra quemada, con su esposa en el suelo, al borde de la muerte y con su hija raptada... no se lo piensa dos veces. Le quita el polvo a su revólver, saca brillo a su rifle y se lanza a la persecución de los secuestradores, eliminando a todo aquél que se interponga en su camino.
La historia, aunque no es que sea muy original, está bastante bien planteada, con una intro impactante y con unos personajes carismáticos, como nos tiene acostumbrados LucasArts. Por desgracia, y aunque arranca bien, después de las primeras misiones la historia empieza a dejarse de lado y prácticamente el único argumento será ir limpiando los escenarios... realmente da la sensación de que se hizo un juego en el que había que ir eliminando todos los enemigos de cada nivel y luego entre medias se metieron vídeos para darle alguna razón de ser a esa “matanza”.
GRÁFICOS
A lo largo del juego, visitaremos escenarios muy variados, como clásicos pueblos medio desérticos, minas, montañas o incluso un tren. Todos están bastante bien representados, bien caracterizados y con una buena ambientación. Las animaciones de los personajes que vemos en pantalla son excesivamente toscas y escasas, apenas se mueven mientras se desplazan o disparan, quedando las batallas, en ocasiones, un poco sosas.
MÚSICA
Por lejos, el mejor apartado del juego. La música que nos acompaña durante el juego es simplemente espectacular, con un estilo western desolador impecable que ambienta a la perfección los niveles, adaptándose a ellos perfectamente.
Todos los efectos de sonido que necesita un juego del oeste están en Outlaws: los disparos, crujidos de puertas al abrirse, el galope de los caballos, el soplido del viento... todo ayuda a mejorar la genial ambientación.
El juego ha sido totalmente doblado al castellano y con una calidad muy buena. Las voces se han elegido adecuadamente y se acoplan perfectamente con el personaje, como la voz de chulo implacable de James o la aterradora voz del Doctor.
JUGABILIDAD
Manejar a James es tremendamente sencillo: lo dirigimos con las teclas W, S, A y D y movemos la cámara es decir, apuntamos con el ratón. Hay que recargar las armas con la tecla R, así que es importante vigilar el cargador antes de meternos en una batalla importante. Podemos saltar con la tecla E y agacharnos con la C, además podemos aumentar la velocidad al movernos, pero consume una energía que tiene que reponerse descansando un rato.
Una vez completemos cada nivel y hayamos eliminado a los enemigos, aparecerá un jefe final, más resistente y hábil, contra el que será recomendable utilizar nuestras mejores armas. Por desgracia, el juego prácticamente se reduce a esto... empezamos en un nivel, lo limpiamos de todos los enemigos, matamos el jefe y a otro nivel... un poco más de variedad, conversaciones, objetivos distintos o cosas así, le hubieran venido muy bien a Outlaws.